La Toscana I

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Teniamos ganas de encontrar una época con buen tiempo para hacer una ruta por la romántica Toscana.

El puente del Pilar nos viene perfecto y conseguimos precios bastante razonables haciendo Valencia-Pisa y Bolonia-Valencia. El itinerario recoje un poco los pueblos más recomendados y los cercanos a ellos que nos pillan de paso. Esta región esta llena de pueblos a visitar, todos son muy pintorescos y simplemente hay que seleccionar unos cuantos porque todos no se pueden ver. Al final son todos muy parecidos y vale la pena disfrutar tranquilamente de unos pocos.



Casi ya de noche aterrizamos en PISA, ciudad que ya conocemos y nos gusta mucho. Hacemos noche allí y aprovechamos para ver la plaza del Miracoli iluminada.



Nos alojamos en la Pensión Helvetia, un sitio muy barato al lado de la misma plaza. La habitación con baño compartido nos sale por 45€ y esta genial.



Recomendamos 100% la "Pizzeria Le Scuderie" en Via Sancasciani 1. Un restaurante muy económico donde hacen una pizzas de 1 metro que están muy buenas. El postre lo mejor, pedimos una tarta de chocolate "insuperable" (palabras textuales de David).

El segundo día cogemos el pequeño coche que tenemos reservado y nos movemos hasta LUCCA. Las intactas murallas de esta ciudad abrazan un casco antiguo que conserva la elegancia de otros tiempos. Un entramado de calles empedradas de estilo italiano que encierran bonitas plazas y una gran cantidad de iglesias. Puedes dedicarle perfectamente toda una mañana a visitarla, o bien las 2 horas de parking, que es lo que hicimos nosotros.




Hacemos una parada en SAN MINIATO para comer, visitamos la parte alta donde los edificios antiguos se distribuyen de forma alargada adaptandose a la cima de la colina. Aunque hay viajeros que la recomiendan nosotros encontramos que esta localidad no tiene nada especial para dedicarle una visita.

Conforme nos desplazamos hacia el sur vamos descubriendo el paisaje típico de la Toscana. Un manto verde decorado con retales de perfectas viñas y arboles frutales recorre las irregulares colinas que dominan el terreno.



El paisaje que rodea SAN GIMIGNANO es especialmente bonito. Como casi todos los pueblos se alza en lo alto de una colina desde donde despuntan sus originales torres.

Allí nos hospedamos en un casa rural que aquí las llaman "Agriturismo". Poggiacolle es un sitio estupendo para saborear la tranquilidad toscana. Una típica caserona rodeada de viñedos, con una habitación impecable y un desayuno completísimo.





Desde allí las vistas de San Gimignano son inmejorables.




A pesar de ser uno de los pueblos más turísticos no encontramos demasiada gente y podemos pasear por sus solitarias calles de arquitectura medieval.



La plaza principal es preciosa de día y de noche.



Para cenar nos recomiendan la "Tratoria Chiribiri", junto a la Puerta San Giovanni. Un pequeño local de comida tradicional que nos gustó bastante.

VOLTERRA es nuestro primer destino del día siguiente. Una ciudad llena de historia repleta de elegantes edificaciones y restos de la época romana.



Para estacionar el coche en estos pueblos no hay más opciones que pagar uno de los parking que los rodean. Los más cercanos a la zona monumental suelen ser más caros, así que conviene andar un poco.

COLLE VAL D´ELSA es una localidad que no teniamos pensado visitar pero las vistas desde el coche nos llamaron la atención.



Y realmente vale la pena. Sus tranquilas callejuelas medievales son una maravilla, numerosos arcos interrumpen los edificios y curiosos pasos subterraneos los atraviesan.




CERTALDO es otro de los pueblos turísticos de la zona. Se puede acceder a la parte alta mediante teleférico y nosotros tenemos la suerte de coincidir con la celebración de una feria gastronómica que nos hace pagar más de lo habitual.

Esta encantadora ciudad antigua es muy pequeña, cuatro calles y se terminó el pueblo.



Todavia tenemos media tarde por delante y camino a Siena paramos en uno de los pueblos amurallados más peculiares, MONTERIGGIONI. Un minúsculo pueblo que, sorprendentemente, no esta rodeado por nuevas edificaciones y se mantiene enclavado entre viñedos.



El pueblo no tiene edificios monumentales, es de los más sencillos, pero es especial y muy curioso de ver.

La Toscana II

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SIENA es la corazón de la Toscana y su Piazza del Campo puede presumir de ser una de las más bonitas de la región. Curiosamente la plaza nos resulta más pequeña de lo que imaginábamos, cuesta pensar que la plaza pueda albergar el gentío y los caballos que se congregan allí en el famoso "Palio".




La ciudad entera es bonita. Y, como la mayoria de pueblos toscanos , Siena también se eleva sobre una colina conservando restos de sus murallas y puertas de acceso. El Duomo recuerda mucho al de Florencia con su gótica fachada de mármol en tonos blancos, verdes y rosas formando franjas horizontales.



Gracias a una oferta hacemos noche en el NH Excelsior, impresionante habitación y ubicación.



En italia hay que comodarse a los horarios de comida si quieres cenar. En Siena a las 21:15h nos recorrimos varios restaurantes y ninguno nos cogía a pesar de que algunos cerraban a las 22:30h.

Desde Siena seguimos la ruta hacia los pueblos del valle de Orcia, camino de MONTALCINO. Este pueblo conserva su antigua fortaleza en un extremo del barrio antiguo, la plaza del Popolo parece ser el centro y allí iglesia románica de San Egidio se eleva encastrada como si le faltara espacio para hacerlo.




Las casas de piedra de estos pueblos son preciosas, los antiguos portones son un deleite para quien siente curiosidad por este elemento arquitectónico.



Muy cerca se encuentra la pequeña localidad SAN QUIRICO D´ORCIA. La iglesia principal es encantadora y en general es una visita que vale mucho la pena.



A excasos 3 km se encuentra BAGNO VIGNONI, una pequeña localidad termal que tiene una gran piscina natural en el centro de las cuatro calles que la conforman.



El baño no está permitido pero, después de ver la temperatura del agua que emana por las piedras, no se si me atrevería a meter los pies ahí. Uff!!



Entre pueblo y pueblo recorremos las solitarias carreteras que interrumpen las suaves colinas que, en esta zona, forman un mapa de retales de arados campos de tonos beige. Los altos pueblos como PIENZA dominan el paisaje desde lo alto.



Rodeando parte del casco antiguo de Pienza hay un tramo de paseo que es un bonito balcón a este valle de la Toscana.




Las pintorescas calles de piedra son iguales en todos los pueblos pero es una gozada pasear por ellas e ir descubriendo todos sus detalles y rincones tan cuidados.




Las localidades de esta zona estan muy cerca y todavía nos sobra tiempo para dar un paseo por MONTEPULCIANO. Esta tiene un casco antiguo bastante amplio y tras ver las plazas centrales, y saturados de tanto callejear, decidimos disfrutar de un buen helado.



Nos alojamos en el B&B Santa Maria donde la señora Elena nos hace sentir como en casa de la abuela.




El último día de viaje no tenemos suerte con el tiempo y nos sale un dia de perros. Seguimos con el plan que teniamos previsto y nos desplazamos a la zona del Lago Transimeno que con la neblina de la lluvia apenas podemos apreciar.

Visitamos CASTIGLIONE DEL LAGO, un pueblecito a orillas de la gran masa de agua que con el dia que ha salido no luce su mejor aspecto. Paseamos solos por las calles hasta que mis zapatos no pueden absorver más agua.




CORTONA es uno de los pueblos más bonitos de la provincia de Arezzo y por ello no decidimos pasarlo por alto. Hay que estar preparado para todo o en su defecto idear un buen apaño, ahí me veis envolviendo mis pobres pies con trozos de bolsa de plástico para no mojar de nuevo los calcetines. Oye y no me fue mal.



Este pueblo es bastante grande y empinado, las calles suben y suben y al final se acaba el pueblo sin más. Lo digo por si subis como nosotros buscando algo.




Hacemos una última parada en CASTIGLION FIORENTINO para verlo y de paso comer pero encontramos un pueblo un poco fantasma, no hay nadie por las calles y tampoco hay restaurantes. Acabamos comprando comida en el supermercado y haciendo camino hacia Bolonia.

Aprovechamos que llegamos pronto a BOLONIA para visitar la ciudad. Nos alojamos en el B&B Maria Bergonzoni un sitio ideal para hospedarse. La mujer tiene un piso que usa de B&B, mientras ella vive en el de arriba, todas la habitaciones tienen su baño y con el comedor y la cocina a disposicion de todos. Nos prepara un buen desayuno y se muestra muy amable a darnos información sobre la ciudad. Nos encantó el lugar.




Está apartado del centro pero hay autobús. Nosotros cansados de tanto coche vamos andando, asi también vemos más cosas. El centro esta lleno de edificios con paseos porticados lo que le da bastante monumentalidad a las calles, la plaza central nos parece muy bonita y pensamos que es una ciudad con encanto.



De regreso compramos una pizza para llevar y hacemos uso del comedor del B&B, en la nevera la mujer tiene de todo zumos, agua mineral, yogures... Genial.

Por la mañanana el aeropuerto nos queda cerquísima y sin ningún problema, más que el que tener que poner fín al vaje, tomamos nuestro vuelo de Ryanair.